Home / Fashion  / GALLIANO’S ATONEMENT. El reino, la caída y el renacimiento

GALLIANO’S ATONEMENT. El reino, la caída y el renacimiento

La expiación de Galliano

 

Entre Junio y Diciembre del 2010, John Galliano preparaba la colección masculina de Otoño 2011 para su firma de ropa. la colección estaba inspirada en la vida de Rudolf Nuréyev, un bailarín Ruso extraordinariamente talentoso, nacido en 1938. Su terquedad y orgullo fueron claves para una muerte prematura en 1993, a causa de un Sida mal tratado.

Alrededor de esa época, Galliano fue acusado de hacer embriagadas escenas en La Perle, un bar parisino cercano a su casa, donde insultaba a desconocidos con comentarios racistas. Uno de estos episodios sería grabado con un celular, el video se haría viral, y la vida profesional de Galliano, el soñador, el showman, se acabaría. O por lo menos eso parecía.

“¿Cuál fue el mejor momento de tu carrera?” le preguntó charlie Rose a Galliano en el 2013 durante la primera entrevista de televisión que concedió después de ser expulsado de Dior, “Cuando me mudé a París para comenzar con la Maison John Galliano, y fui contratado para ser la cabeza de diseño de Dior.”

Sus colecciones para la casa francesa conmovieron al mundo entero por su dramatismo y capacidad de contar historias -como la de Nuréyev-, a través de la moda. En 1997 la CFDA lo llamó diseñador internacional del año, los British Fashion Awards lo nombraron diseñador del año en 1987, 1994, 1995 y 1997.

En una entrevista a WWD en marzo del 2016, cuenta el diseñador que el ex presidente de Dior, le decía que cuando saliera a saludar a los asistentes, se imaginara que era un toreador que venía de matar al toro; y con esa orden las reverencias se hicieron más largas y sus trajes más elaborados. A veces era un marinero, otras veces un astronauta, siempre formaba parte de la colección que acababa de presentar, como diciendo “fin” después de contar su historia.

Al igual que el bailarín que sería su inspiración en 2010, Galliano no supo manejar ni el éxito, ni su salud. Confesó a charlie Rose haber sido un alcohólico funcional por mucho tiempo, pero luego de gritar “amo a Hitler” en público y asegurar que no recuerda nada de ese episodio, la parte “funcional” salió de la ecuación.

Después de cumplir voluntariamente la sentencia dictada por la corte francesa, asistir a rehabilitación en Arizona y pasar dos años sin diseñar, Galliano comenzó con una modesta gira de medios donde se dedicó a pedir perdón. Esta vez sin maquillaje, con el cabello liso y recogido en una cola a la altura de la nuca. Ahora afeitado, con un discurso pausado y la cabeza baja.

Poco a poco sus colegas respondieron. Oscar de la Renta lo invitó a hacer una residencia en su taller, mientras preparaba su colección para Otoño del 2013; luego vino la larga entrevista en Vogue con fotos de Annie Leibovitz. La mano de anna Wintour se veía en todos lados.

“Soy capaz de crear… Espero que a través de mi expiación me den una segunda oportunidad”, dijo en la entrevista de Rose y como un súper héroe anónimo belga, llegó el maestro de la deconstrucción y el misterio, Martin Margiela, para ofrecerle un cargo que parecía diseñado para su nueva persona.

“Margiela está lista para una nueva alma carismática y creativa”, declararía Renzo Rosso, presidente de OTB, empresa dueña de Maison Margiela. “John Galliano es indiscutiblemente uno de los talentos más grandes de todos los tiempos. un couturier único y excepcional para una Maison que siempre desafió e innovó dentro del mundo de la moda. Espero con ansias su regreso para crear ese sueño (…) que solo él puede crear, y espero que encuentre aquí su nuevo lugar.” Alguien definitivamente lo había perdonado.

Y fue así como el toreador desapareció, pero el diseñador volvió. Galliano, agradecido, invitó a Margiela a su casa a tomar té. conversaron por horas antes de que el reservado belga educadamente anunciara que era hora de irse. “Vamos a mantener el contacto”, se despidió Galliano, a lo que Margiela contestó: “Puede que no sepas de mi en un buen rato.”

Las ventas de Maison Margiela han aumentado 30% desde la llegada de Galliano en 2014, y si podemos juzgarlo por su última colección, 6 años después del peor show de su vida, podemos decir que el teatro no se ha ido a ningún lado, solo que ahora se trata de la ropa y no del hombre. “Quería poner el foco de vuelta en la ropa” dijo a WWD, “eso fue el atractivo de venir a Maison Margiela. Se trata del respeto a la tradición.”

Galliano ya no se asoma en la pasarela cuando sus desfiles terminan, pero todos saben que él está atrás. Les guste o no… el diseñador sobrevivió.

Por Sofía Agostini 

Imágenes vía Getty Images