Home / Music  / HEART OF NAPALM. Promiseland

HEART OF NAPALM. Promiseland

Promiseland

 

Todos reconocemos a Julian Casablancas por ser líder y vocalista de The Strokes, sin embargo su visión musical se ha ido extendiendo al grado de tener su propia disquera llama Cult Records, fundada en 2009 y en ese momento concebida para lanzar el material solista de Casablancas. Hoy en día el sello de Nueva York cuenta con más artistas como The Growlers, Karen O, Har Mar Superstar y Albert Hammond Jr. por nombrar algunos.  Este mes se agrega al roster Promiseland un artista nuevo que con un acercamiento inclinado a la electrónica, industrial y post punk refresca la propuesta del sello.

 

Promiseland de origen australiano llegó a Nueva York en 2014 e inmediatamente destruyó su boleto de regreso. Haciéndose de cierta popularidad de boca en boca por sus audaces, atrevidas y sobre todo caóticas presentaciones en vivo, las cuales están llenas de beats, energía punk y fiesta.

 

Platicamos con el bautizado (por el mismo Casablancas) “Futuro príncipe de la anarquía”, sobre su música, influencias, disquera y shows en vivo.

 

¿De dónde surge la idea para el nombre de Promiseland?

Decidí usar este nombre ya que suena como a un lugar sin fronteras que podría estar fuera o dentro de uno mismo. De igual manera se siente como un nombre con el cual puedo jugar y hacer lo que quiera.

 

¿Cómo se dio la conexión con Cult Records?

Sucedió muy rápidamente. Llevaba tocando shows en Nueva York los últimos dos años, haciendo amigos y coleccionando fragmentos de video, también trabajo haciendo cine y mi principal objetivo ha sido filmar películas, videos y documentales. Estaba grabando uno con mis nuevos amigos de PATV y Splassh mientras viajábamos por la costa Este, en el camino hablamos de muchas cosas y una de ellas fue Promiseland. Me invitaron a tocar y lo hice. Me colgué de cabeza desde el balcón sintiendo la presión sanguínea por mi cabeza, gritándole a un espacio que ahora se encontraba al revés. Un video fue enviado a Julian Casablancas, nos conocimos una semana después y así fue como todo sucedió.

 

Tu primer sencillo “Take Down the House” recuerda a Ministry, Nitzer Ebb y Nine Inch Nais pero ¿cuáles son tus verdaderas influencias?

Definitivamente tengo algo de esas referencias, principalmente en términos de energía, el poder y la intensidad del acto en vivo. En estudio es diferente, ahí tengo un acercamiento mucho más cinematográfico, me encantan los ambientes y el diseño de sonido en las películas. Por ejemplo el trabajo vocal de Johan Johhansson colaborando con músicos y vocalistas experimentales como Robert Akai, Aubrey Love, creando experiencias metafísicas con mantras y experimentación. De esta manera encuentro mi propia voz, palabras, significados y mantras para articularlos en la mejor manera posible.

 

¿Cómo describirías tu sonido?

Mmm… gracioso, pegajoso. Como si estuvieras afuera de un banco y fueras a robarlo a mano armada.

 

Tu acto en vivo es muy intenso, ¿te gusta la idea de desafiar al público cada vez que haces un show?

Ya sea con 3 personas o con 100 para mí el show siempre tendrá la misma intensidad. Una vez que comienzo ya no puedo parar, es una meditación. Desde que podía caminar me gusta trepar cosas, árboles y rocas por lo que cualquier cosa escalable me llama la atención. Es un reto, te reto a que trates de dominarme. Cuando una estructura me empieza a llamar no puedo resistirme.

 

¿Qué música has estado escuchando?

Una de mis bandas favoritas en Nueva York y la primera con la cual toqué fue Surfbort. Su energía es indescriptible. La personalidad en la voz de Dani Miller viaja más allá de la música. Otro músico de Nueva York que alterará tu cabeza es Ancient Ocean. También me gustan bandas de Australia como Total Control y Lost Animal.

 

Escucha el primer sencillo de Promiseland: Take Down the House

Por El Dengue