Home / Wellness  / I LOVE YOU SO MATCHA. Why all the big fuss?!

I LOVE YOU SO MATCHA. Why all the big fuss?!

Los beneficios del matcha no son un mito, por algo los japoneses lo toman desde hace siglos

 

El matcha no es sólo la biggest and latest trend en el área gastronómica, sino que trae muchos beneficios de belleza y salud que se remontan hasta hace 4,000 años en China y Japón. Además, el té y los pasteles son sólo dos formas de usar el polvo de matcha, pero hay miles de diferentes recetas y fórmulas en las que puedes aprovechar al máximo este “polvo mágico”.

 

#1 Le da brillo a tu piel

Un té verde con matcha tiene 137 veces más antioxidantes que un té verde normal. Estos antioxidantes cuidan tu piel de los UVR, además de que estimula tu flujo de sangre, entonces tendrás ese brillo natural y rosita sin ponerte blush.

 

#2 Te relaja sin quitarte energía

La mayoría de los tés tienen L-teína, un aminoácido que relaja la funcionalidad de tu cerebro y esto provoca un estado relajado de alerta. Lo impresionante es que el matcha tiene 5 veces más este aminoácido que cualquier otro té.

 

#3 Acelera tu metabolismo y ayuda a quemar grasa

Los componentes químicos del matcha pueden ayudar a quemar más calorías, así como a quemar la grasa mucho más rápido de lo normal. Acompaña tu dieta saludable y el ejercicio con un té de matcha y estarás haciendo doble sesión de gym en una.

 

#4 Puede ralentizar el proceso de envejecimiento

Aunque este beneficio no se ha comprobado, Okinawa, una ciudad en Japón es reconocida porque la gente que habita ahí viven más y en mejores condiciones físicas y mentales. La razón se ha asociado con el alto consumo de matcha, porque la producción ahí es enorme.

 

#5 Más energía y mejor memoria

La L-teína también puede mejor tu memoria y tener un mejor desempeño en tu día a día. Lo mejor de esto es que no tiene lo efectos secundarios de la cafeína como angustia y estrés, lo que también te mantendrá más enfocadx.
¿Ya son suficientes razones para que incluyas matcha más seguido en tus recetas y en tu consumo diario? Si no, pues shame on you.

Por María Jose Rubio